miércoles, 2 de noviembre de 2016

EL DIARIO DE ANA FRANK (Reseña)



Datos del libro



  • Publicación: 1947
  • En español: 1955
  • País: Países Bajos, Ámsterdam
  • Género: diario personal/autobiografía
  • Contexto: Segunda Guerra Mundial
  • Paginas: más de 200 (varía según la edición)



Argumento
Durante la Segunda Guerra Mundial cuando se empieza a hablar de bombas como si fuese pan de cada día y la figura política de Hitler se torna aún más fuerte, los judíos empiezan a ser el  punto de “descarga” de la guerra. En esta época una niña bastante revoltosa, pícara, muy “cua-cua” y llena de anhelos,  se ve obligada a apartarse del mundo que ella conocía. Encerrada junto a siete personas más cuenta, cómo es todo para ellos ahora que se ven obligados a huir luego de que Margot (hermana de Ana) recibiera un citamiento  (aviso que daba a entender que uno  debía reportarse a un campo de concentración). Sin despedirse por completo de lo que dejaba, plantea en su diario todo lo que para una niña de trece años, que deja a sus amigos, que tiene que privarse de muchas cosas, que no puede evitar seguir sintiendo esos cambios, esos conflictos que empieza a experimentar, pero que su origen judío han condenado al encierro y la clandestinidad; significan. Desde poco antes de que esto sucediera, empieza a escribir en su diario, a quien nombra Kitty, que supone ser la sustitución de la mejor amiga que ella desea.



Esta niña es puro arte...

Como diría un buen dominicano: se la comió con este diario.
 
Una de  las cosas que pueden parecer más atrayentes del diario de Ana, es la veracidad del mismo. Aunque siempre aparece uno que otro comentario que pone en duda todo esto. Sin embargo, el que sea vista la experiencia de lo que fue la Segunda Guerra Mundial desde el simple y sincero punto de vista de una niña de trece años,  nos hace ver lo grande que puede ser lo pequeño.

Siento el diario de Ana como una estrella en el universo: aunque sea mucho más pequeña que muchos otros astros y planetas, no por eso deja de brillar. En un tiempo en el que la figura política de Hitler no paraba de crecer, del que se recuerdan cosas como las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, las invasiones alemanas a otros territorios  para expandir su territorio, el holocausto judío _por supuesto_, y otras cosas que por su complejidad y magnitud parecen restar importancia a muchos otros hechos; el diario de Ana Frank muestra lo duro que lo simple también fue. Puesto que sin intención de juzgar como fácil lo que vivieron, en comparación  a muchas personas, ese grupo de ocho personas,  no estaban viviendo la guerra de frente, sino aguardando su fin o esperando la libertad. Esta espera muchas veces era lo peor de estar encerrado en el anexo.

Una frase del diario lo da a entender así:
 que lleguen las bombas si es necesario, porque   ellas no podrían aplastarnos más que la inquietud”…




Leer Ana Frank es adentrarse a una parte de la historia que no puede ser ignorada. Es descubrir detalles desde una época contadas a través de los más transparentes, juveniles, inseguros y clandestinos sentimientos de una niña, quien como cualquiera otra con añoranzas, miedos y nuevos cambios en su vida, nos muestra que muchas veces los jóvenes no son tan inconscientes e ilusos como muchos adultos creen. Muchos son muy capaces de ver más allá de sus propias imágenes, deseos e ideales, que siempre los acompañan, pero que no siempre los ciegan.
 
Ana es uno de estos jóvenes. Se podría decir que al escuchar la palabra guerra vienen a la mente imágenes de bombas, crisis política hambre y miedo; pero hay más que eso_ Ana misma lo decía en un tiempo en el que hoy reías con esperanzas y mañana te sentías desesperado anhelando que ya todo se acabase, aunque eso supondría morir, pensar en el amor, en problemas familiares, en sus sueños del mañana; en el: y si yo pudiera… ¡parece una locura! Un capricho de una niña inmadura y egoísta, como muchas veces ella era juzgada. Pero en lo profundo ella era tan o más consciente de lo que sucedía y era capaz de ver aquello que otros se negaban a aceptar.



Lo que ella nos revela en su diario es lo que quizás muchos sintieron y no llegaron a expresar, ni siquiera en palabras. 

Es increíble, puedo comparar a Ana con una planta que en contra de su voluntad y sin saber el porqué, creció en medio del cemento de una complicada estructura inflexible. Viéndose obligada a adaptarse y florecer en un lugar que no era el apropiado para ella. 





Un poco de historia

Annelies Marie Frank (conocida como Ana Frank) fue una niña judía conocida por su diario el cual fue editado y publicado siguiendo sus deseos expresados en el  mismo diario. El diario fue encontrado por Miep, personaje femenino que aparece en el libro, y fue una de las personas que los ayudó en su estadía en el anexo. Al encontrarlo lo guardó, sin leerlo, hasta que Otto Frank fue liberado; éste lo traduce al alemán y elimina algunos párrafos que revelaban mucho sobre la intimidad de Ana, éste siguiendo el consejo de amigos y familiares, lo lleva a una editorial con el fin de que sea editado y publicado. El libro se desarrolla durante la Segunda Guerra Mundial, durante la invasión de Alemania a los Países Bajos. El diario de Ana fue uno de  los regalos que recibió al cumplir trece años y está narrado en  cartas que escribe a “Kitty” que es como nombró a su diario expresando que sería él la mejor amiga que tanto necesitaba. Abarca todo cuanto Ana quiso expresar desde el 12 de junio al cumplir trece (poco antes de buscar refugio en el anexo) hasta el 1 de agosto de 1944, 3 días antes de ser descubiertos.
 


Personajes
(Refugiados en el anexo de la compañía Opekta)
  • Ana Frank: Annelies Marie Frank.
  •  Otto Frank (Pim): padre de Ana.
  •   Edith Frank Hollander: Madre de Ana.
  •   Margot Frank: Hermana mayor de Ana.
  •   Hermann van Pels (el señor Van Daan): socio de Otto Frank.
  •  Auguste van Pels: señora Van Daan.
  •  Peter Van Pels (Peter Van Daan): amigo, y más tarde el amor de Ana (no formalizado) e hijo de los Van Daan.
  •  Fritz Pfeffer (Dussel): el dentista.

Otros:
(Los protectores de los refugiados)

  •         Victor Kugler: Harry Kraler.
  •          Bep Voskuijl: Elli VossenBep Voskuijl.
  •         Miep Gies: Miep van Santen.
  •         Johannes Kleiman: señor Koophuis.



Eternamente…

Este libro es un  proceso, es una  gran lección. Por eso a quien lo lea le aseguro que no perderá su tiempo. Ana no nos revela un mundo en el que ella es victimizada y  todo es malo, no. Nos muestra una etapa que ella no merecía vivir…o más bien que ni ella ni nadie estaba preparada para enfrentar; y, sin embargo, le toca experimentar toda esta  situación que sin dudas es bastante difícil, pero que ella, sin embargo, se propone enfrentar.

Ana nos cuenta muchas cosas que parecen muy complicadas para el entendimiento de una niña, que desmienten ese erróneo pensamiento de que los jóvenes solo pierden tiempo en ilusiones sin importancia. Porque al final la guerra pudo llevarse vidas, amigos,  y parte del pasado, pero no pudo impedir que Ana planteara en sus escritos sus vivencias que la mantendrán con vida para siempre…